Los Guerreros de Hierro en la Herejía de Horus

Horus estaba empezando a mover los hilos que llevarían a su rebelión a buen puerto. Había primarcas que le seguirían sin dudarlo, pues tras años de lucha en la Gran Cruzada sin el Emperador a su lado se sentían en cierto modo abandonados. La versión que Horus dio a algunos de sus hermanos de que el Emperador les había abandonado para buscar el ascender a la categoría de un dios mientras ellos hacían más grande Su Imperio convenció a algunos primarcas de unírsele en su lucha. Obviamente había primarcas más receptivos a las insinuaciones de Horus que otros. Horus jamás podía contar con que el estricto Guilliman de los Ultramarines se uniese a él, o el orgulloso Rogal Dorn, la lealtad de Sanguinius hacia el Emperador, aunque fuera uno de los hermanos más queridos de Horus, estaba fuera de toda duda, pero Perturabo sí que podía ser uno de los primarcas que se uniera a él.

Perturabo, un primarca amargado y rencoroso que siempre se había sentido desdeñado por los demás, como si le pusieran en una segunda categoría. La moral de su legión estaba bastante tocada, dada la ingente cantidad de mundos en los que se encontraban luchando y en los que iba dejando una parte de sus fuerzas para controlarlos y crear fortalezas inexpugnables, cúspides de la ingeniería de asedio, en nombre del Emperador. Perturabo si que podría ser un aliado.

Y así, el Señor de la Guerra Horus, envió a los Ultramarines de Guilliman a la otra punta de la galaxia para que no pudieran volver a tiempo de ayudar a su padre el Emperador contra Horus a la hora de la verdad, los Lobos Espaciales de Russ estaban entretenidos con la batalla que el mismo Emperador les había encomendado contra sus propios hermanos, los Mil Hijos,  y a los Ángeles Sangrientos Horus les encomendó la misión de tomar el sistema Signus, un sistema que estaba poseido por demonios. Sanguinius y su legión se dirigían sin saberlo a una trampa que debía ser su final. Horus no pudo apartar a otros primarcas que estaban demasiado cerca del Emperador, como los Cicatrices Blancas o los Puños Imperiales, porque eso hubiera podido levantar sospechas antes de tiempo sobre su rebelión.

Guerreros de Hierro en Olympia
Guerreros de Hierro en Olympia

Para atraer a Perturabo y a su legión recurrió a la brutalidad en la que estaban cayendo. Los Guerreros de Hierro se encontraban eliminando las poblaciones Gugann de las madrigueras Hrud, cuand el propio Señor de la Guerra en persona informó a su hermano de que, aunque Dammekos había muerto hace años, algunos demagogos habían llevado a la rebelión y anarquía a Olympia. Perturabo no podía creer que fuese el único primarca cuyo mundo natal no había podido controlarse, su actitud se volvió más hosca y taciturna de lo que ya era . Horus, para corromperle, le regaló el Rompeforjas, un martillo demoníaco, haciéndole ver que le respetaba y confiaba en él. El Señor de la Guerra no le mencionó a Perturabo las propiedades demoníacas del martillo, por lo que el primarca agradeció el regalo de la poderosa arma sin ningún atisbo de duda.

La cuarta legión de Marines volvió a su planeta natal y no tuvo piedad alguna. Mataron a más de cinco millones de sublevados y esclavizaron al resto. Pilas y pilas de cadáveres ardían entre las torres en enormes piras funerarias. Los Guerreros de hierro estaban horrorizados por lo que habían hecho y por la matanza causada, pero antes de que este sangriento evento fuese conocido en otras partes del Imperio, llegaron nuevas órdenes de ponerse en marcha: debían formar parte del grupo de Legiones encargado de someter al Señor de la Guerra en Isstvan, pero Perturabo sabía que su padre no le perdonaría por el infame genocidio que habían llevado a cabo el y sus guerreros en Olympia, por lo que su lealtad se decantó definitivamente por el bando de Horus.

Siete legiones fueron enviadas a derrotar a las fuerzas traidoras de Horus en Isstvan V, entre las cuales se encontraban los Guerreros de Hierro, la Legión Alfa, los Portadores de la Palabra y los Amos de la Noche, cuatro legiones que habían cambiado de facción en secreto sin que lo supieran las otras tres restantes que formaban la vanguardia de la expedición, que eran la Guardia del Cuervo, los Salamandras y los Manos de Hierro.Siguiendo las doctrinas de Perturabo, los Guerreros de Hierro levantaron con rapidez fortificaciones y sistemas de trincheras alrededor de sus áreas de desembarco. Las Legiones de Marines Espaciales leales, que habían encabezado el ataque contra las posiciones de Horus confiando en que sus hermanos pronto se les unirían y habían sufrido bajas catastróficas durante el desembarco inicial, se vieron obligadas a replegarse hacia las fortificaciones de los Guerreros de Hierro, perseguidos por las salvajes Legiones Traidoras. En vez de ofrecer refugio a los Marines leales, los búnkers y bastiones se convirtieron en sus cementerios: los Guerreros de Hierro abrieron fuego sin piedad contra ellos, abatiendo a todo aquel que se puso a su alcance. La IV Legión juró lealtad a Horus entre las sangrientas ráfagas de bolters pesados , los desgarradores rayos de sus cañones láser y sobre la sangre de sus propios hermanos.

Con su rebelión ya descubierta y hecha oficial y con cada legión de Marines Espaciales con la lealtad fijada, Horus inició su intrépida estrategia: Lanzar directamente un ataque a Terra, descabezando el Imperio con la punta de lanza compuesta por sus fuerzas leales al matar al Emperador y hacerse con el poder, el resto de sus hermanos, aún leales al Emperador, le deberían jurar lealtad o morirían en una desgarradora Guerra Fraticida.

Guerreros de Hierro asaltando una brecha

Guerreros de Hierro asaltando una brecha durante un asedio

Después de los sucedido en Istvaan, los Guerreros de Hierro no se dedicaron como siempre a asedios y combates en trincheras. Dada la generalización de los Guerreros de Hierro fruto de su disgregación durante la Cruzada, decenas de Herreros de la guerra se pusieron a cargo de planetas enteros diseminados por toda la galaxia. Allí donde luchaban los Guerreros de Hierro, sus guerreros edificaban malignas ciudadelas gigantescas y las defendían ante todo enemigo. Torres almenadas con mortíferas armas de destrucción instaladas en ellas dominaban el terreno circundante a estos monumentos a la inteligencia de Perturabo. Los sistemas de trincheras y los densos bosque de alambre de espino que rodeaban las fortalezas de los Guerreros de Hierro eran tan efectivos que las tropas leales empezaron a temer llevar a cabo los sangrientos asaltos necesarios para destruirlas. Lucharon en Vanaheim, y redujeron una tras otra sus Ciudades Colmena a montones de escombros. Libraron batallas en Thranx y Avellorn, planetas en que cada metro de tierra está cubierto de plastiacero y hormigón. Atacaron fortalezas, templos, torres y palacios de las tropas leales al Emperador por toda la galaxia, y los sepultaron bajo las cadenas de sus tanques de asedio.

Pero el acto de guerra en la que la Legión de Perturabo destacaba sobre cualquier otra legión, el arte del asedio, fue necesario y decisivo en el Asedio de Terra, pues permitieron a las demás Legiones Traidoras atravesar los muros y defensas del Palacio Imperial al destruir, para satisfacción y deleite de Perturabo, las defensas de los Puños Imperiales ideadas por su hermano rival Rogal Dorn.

Aunque Horus fue derrotado y las Legiones del Caos expulsadas al Ojo del Terror, esta Legión fue especialmente difícil de vencer y cuando se consiguió esto, fue a cambio de un alto coste para el Imperio. Antes de ser expulsados definitivamente Perturabo le dio un duro golpe a Rogal Dorn y a sus Puños Imperiales, conduciéndoles a una trampa en el mundo de Sebastus IV, donde construiría la “Fortaleza Eterna” y donde la Legión de Dorn se vio diezmada tras lo que sería llamado “El Incidente de la Jaula de Hierro” del cual pudieron huir gracias a la oportuna ayuda de los Ultramarines de Guilliman que acudieron en su rescate. Parte de los Guerreros de Hierro se replegaron en Olympia, su mundo natal, donde aguantaron el asedio de las legiones unidas de los Ultramarines y los Puños Imperiales durante dos años hasta que la derrota fue inevitable y la guarnición de los Guerreros de Hierro explotó su reserva de misiles.

Fortaleza de Guerreros de Hierro

Una fortaleza en el Mundo-fortaleza demoníaco de Medrengard

Cuando los Guerreros de Hierro fueron derrotados al fin se retiraron al Ojo del Terror con el resto de las legiones traidoras. Allí tomaron posesión del mundo demoníaco de Medrengard y lo fortificaron contra cualquier atacante. Libres de las restricciones de las leyes físicas, las fortificaciones y las ciudadelas de los Guerreros de Hierro se levantaron en estructuras espirales de varios kilómetros de altura. Sus subterráneos y catacumbas se hunden en la roca hasta el núcleo del planeta; torres y bastiones fueron edificados como hongos hasta cubrir toda la superficie del planeta en una maraña imposible de estructuras demenciales, en una enloquecida arquitectura de hierro y piedra en la que los fosos se precipitan a un abismo sin fondo. La máxima expresión de esto es la Fortaleza del Odio, donde reside el Primarca Perturabo ascendido a Príncipe demonio tras el “Incidente de la Jaula de Hierro”, un bastión sin ningún punto débil, que no solo sigue los principios habituales de defensa contra asedios, sino que añade una terrible dosis de poder caótico.

Desde el término de la Herejía, los Guerreros de Hierro han acentuado al máximo su inmisericordia, y muchos mundos por completo siguen rindiéndose antes que probar su furia. Saquean y han conseguido muchos artefactos tecnológicos y material para armas, vehículos y artillería. La incursión de más relevancia fue la realizada sobre Hydra Cordatus donde robaron la semilla genética pura de unos laboratorios secretos Imperiales que se encontraban en el sistema y donde se enfrentaron a sus antiguos enemigos los Puños Imperiales.

Anuncios
Esta entrada fue publicada por Javier G.C..

2 pensamientos en “Los Guerreros de Hierro en la Herejía de Horus

  1. Pingback: Los Guerreros de Hierro antes de la Herejía de Horus « Jaula de Hierro

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: